Comunicados

El futuro ya está aquí: robots eróticos con inteligencia artificial personalizada

En el año 2015 se estrenó la película Ex Machina cuyo protagonista manifestaba la voluntad de mantener una relación amorosa con un robot que, por muy realista que fuera, no dejaba de ser una máquina que gozaba de una inteligencia artificial verdaderamente increíble. Aquella situación que parecía sacada de un futuro lejano se repetirá en la actualidad sin que se trate de escenas de ciencia ficción, puesto que empresas como RealDoll ya comercializan sus propios muñecos que recrean no solamente la forma del cuerpo humano tanto de chicos como de chicas, sino también el comportamiento que tienen las personas. Dicha evolución está siendo difícil de digerir para muchos usuarios que ven cómo el mercado erótico ha pasado de ofrecer la simple opción de comprar vibrador a brindar la posibilidad de adquirir un producto que supone mucho más que un simple pasatiempo de carácter sexual para recibir placer.

Unos años atrás empezaron a popularizarse los muñecos eróticos que reproducían el cien por cien del cuerpo humano, desde los pies hasta la cabeza pasando por los órganos sexuales. Sus creadores, a través de encuestas anónimas, dedujeron que muchos de los clientes pretendían hacer uso de dichos artículos no solo con un fin sexual, sino que en ocasiones sentían la necesidad de ir más allá manteniendo una especie de relación con aquel producto que tanto les satisfacía. Así pues, se pusieron manos a la obra invirtiendo astronómicas sumas de dinero en departamentos de Investigación y Desarrollo hasta dar forma a los actuales robots de apariencia humana cuya inteligencia artificial es capaz de interactuar con los consumidores. De esta manera las empresas pretenden ayudar no únicamente a las personas que se sienten solas y necesitan compañía de cualquier tipo, sino también a aquellos individuos que por un motivo u otro tienen dificultades para socializar.

La polémica viene dada por, entre otros factores, creer que la intención de empresas de la talla de RealDoll es la de sustituir por completo aquella relación de afecto, cordialidad y ternura que se da entre los humanos de verdad. Sin embargo, su propósito se resume únicamente en ayudar a los usuarios que dan el paso de comprar un muñeco erótico tan avanzado en términos tecnológicos, quienes tienen la posibilidad de elegir la personalidad que presentará su respectivo robot. El mismo es debidamente programado por los creadores en base a las exigencias del cliente, creando así compañeros de cama perfectos en todos los sentidos.

A día de hoy son productos bastante exclusivos tanto por la poca distribución que tienen como por el elevadísimo y prohibitivo precio del que hacen gala, aunque no tardarán en comercializarse en negocios de todos los países del mundo, incluyendo tiendas online como www.vivesexshoponline.com que actualmente ya venden productos con componentes tecnológicos. A pesar de que el éxito que están teniendo las empresas que se han lanzado a la futurista aventura de fabricar robots con una IA implementada es más que meritorio lo cierto es que presentan una serie de aspectos negativos que han de ser tenidos en cuenta. El primero de ellos hace referencia a la discreción, puesto que muchos individuos prefieren ocultar en sus respectivas casas los juguetes sexuales de los que disponen por miedo a ser juzgados. Cualquier otro producto erótico como un consolador o una boca masturbadora puede esconderse sin dificultades, pero este tipo de muñecos gozan de un considerable volumen, resultando un quebradero de cabeza el hecho de tratar que pasen desapercibidos. Algunos clientes que no quieren que sus robots sensuales sean observados por las visitas deciden mantenerlos debajo de la cama e incluso dentro del armario. Aun así, no deja de suponer una pega frente a otros artilugios mucho más discretos.

Obviando los puntos negativos y las carencias es de agradecer que las compañías eróticas hayan apostado fuertemente por este mercado que ha exigido una inversión de grandísima magnitud. Teniendo en cuenta lo adictivo que resulta el sexo y el placer en sí, además de muy beneficioso económicamente hablando, lo más sencillo era seguir con la misma línea de productos íntimos insertando en ellos algún que otro componente electrónico por mera comodidad, siendo un buen ejemplo los controles remotos que facilitan el encendido y la regulación de los huevos vibradores. Por el contrario, RealDoll y otras empresas similares han querido ir más allá ofreciendo un producto que no se limita a satisfacer sexualmente al individuo.

Hasta ahora las únicas opciones determinables al comprar juguetes íntimos eran las de tamaño, color y forma, pero este mercado ha dado un completo vuelco permitiendo que cada cliente cuente con un robot erótico personal, único y cien por cien adaptado a sus necesidades con tal de que se sienta a gusto tanto al realizar prácticas sexuales con el realista muñeco como al conversar con él y llevar a cabo otras interacciones reproducidas a través de la inteligencia artificial.

 
Haz click para comentar
Loading Facebook Comments ...

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

ÚLTIMAS NOTICIAS

To Top